Salpingoclasia rechazada

Sonará muy de moda o que acabo de adoptar el término de que me considero neomalthusianista. No todos deberían tener hijos aunque éstos individuos sientan sesgada su libertad por decir lo que tendrían que hacer y sin embargo no hacen. Hay gente que está teniendo los hijos que yo debería, y existe otra tal vez más capaz a mis ojos que no los está teniendo. Veo a los niños en la calle pidiendo comida o dinero, trabajando jornadas, sin acceso a la educación, desconozco si tengan acceso al sistema de salud.

Y por otra parte, no tan neomalthusianista, veo gente estudiada y con buen poder adquisitivo dejando la educación de sus hijos a la suerte, siendo criados por los tíos o los abuelos excusándose con que “tienen que trabajar” para sacarlos adelante y no tienen tiempo para estar con ellos, jugar, revisarles las tareas, entre otras labores de vital importancia para el desarrollo óptimo de los chaparritos.

Después veo que los niños se vuelven pequeños manipuladores o hasta groseros con sus mayores porque no tienen una autoridad que les enseñe los límites entre la libertad y el libertinaje.

Justo hace cuestión de unas semanas, fui al seguro para luchar por el derecho de hacerme salpingoclasia. Y me dijeron que pura berenjena, que por mi juventud no sabía lo que quería y que podía cambiar de opinión; pero lo que más me llamó la atención es que hasta eso me explicaron porque no me la podían hacer, y eso es por culpa de la gente que realmente es indecisa, se somete a la cirugía y se arrepiente. Y por esos indecisos, las personas que SI ESTAMOS SEGURAS, pagamos los platos rotos.

Por el hecho de existir contaminamos, incluso si somos personas que intentan consumir sustentablemente. El hecho de cagar contamina. México es de los países que tienen sobrepoblación, y peor aún, niños que no siempre viven en condiciones óptimas. Y aunque las buenas noticias es que esos casos son contados, no podemos permitir un mundo en el que un niño no tenga acceso a lo mínimo requerido para su crecimiento.

https://datos.bancomundial.org/indicator/SP.DYN.TFRT.IN?most_recent_value_desc=false

Gracias a los benditos anticonceptivos, las mujeres han decidido cuando quieren embarazarse y de quien. Pero respecto a ésto se recarga más la responsabilidad del embarazo a nosotras, mientras que los hombres están menos dispuestos a utilizar algún método para protegerse.

Cuando se practican relaciones sexuales sin compromiso, también es bastante común escuchar que si la mujer sospecha de embarazo, el hombre la culpa por no utilizar bien el método anticonceptivo, o alega que ella le dijo que utilizaba alguno, y ellos eligen no utilizarlo delegando la responsabilidad a la mujer. Para éstos casos, lo ideal sería que tanto la mujer se protegiera, como el hombre (si es con condón mucho mejor, porque las enfermedades de transmisión sexual pueden es un problema también), para evitar embarazos no deseados.

Escribo sobre éste tema bastante seguido porque lo más importante de éste mundo, ya de una manera muy particular y personal son los niños. No hay nada más importante que los niños. Es a quiénes más debemos de proteger, de educar y de darles lo mejor. Y es importante ser conscientes de que ese amor no tiene que ser egoísta y no es de a huevo tener hijos propios. También hay que ser sinceros, la verdad tus genes y mis genes no tienen NAAAAADA DE ESPECIAL como para andar regando criaturas en este universo tan bello.

Unos cuántos alegan que la economía está en peligro si dejáramos de tener hijos. Pero… eso hasta suena utópico en el caso de nuestro país, donde la gente tiene hijos, solo por “tener un heredero” (que los herederos salen pobres de criterio e inteligencia, y poseyendo carencias abismales en todos los sentidos).

En ésta vida, es importante elegir y planificar hasta con quien va a coger uno, y evaluar todas las posibles consecuencias de nuestros actos.

Hay que ser sinceros con nosotros mismos, reconocer nuestras debilidades y fortalezas, evaluando si somos o no realmente capaces para traer a un hijo al mundo. Si nuestro éxito personal puede o no con niños. Personalmente, mi éxito no depende de los hijos, porque para mi, la felicidad y el éxito (casi sinónimos) están condicionadas a otros temas fuera de la procreación.

En ocasiones trabajo con niños, y aunque los temas son mucho más sencillos, es más desgastante, no siempre me gusta trabajar con ellos, aparte de que no tienen educación, y ellos son los que manipulan a los padres de familia. No es un mund oen el que yo me vea inmersa, y mucho menos quiero platicar sobre tips de qué fórmula láctea es mejor.

Regresando a lo de la salpingoclasia. Como me dieron puro chorizo toluqueño, decidí inyectarme trimestralmente. No quiero a una Lucy miniatura molestándome cuando intento escribir un libro o escuchar lloriqueos una noche antes de presentar mi tesis de maestría. (Siempre echándome porras, pero si no lo hago yo, ¿Entonces quién?)

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