Renuncié por dignidad

Hace ya varios años, que comencé un pequeño emprendimiento de dar clases particulares desde primaria hasta universidad de matemáticas, física y otras ciencias. Me ha ido bien y si saco dinero suficiente para ciertos gustitos. Es raro el caso de tener problemas con mis estudiantes, al contrario, les gusta mi trabajo, y la mayoría de las veces lo hago a domicilio, y ellos me recomiendan a otras personas que lo necesito y así es como mi red se ha ampliado.

Aunque si doy clases privadas a niños y niñas de primaria, raramente acepto un trabajo así porque de verdad trabajar con niños es otro rollo. Se necesita una verdadera vocación y grande paciencia. Me llegó la oportunidad. Ya estaba trabajando con la hija de la persona que me contrató y me pidió que si también le incluía al niño. Claramente le había advertido que yo (para ese entonces) NUNCA había trabajado con niños pequeños, así que yo no le podía garantizar algún avance en su desempeño académico, aún así acepté el trabajo.

Y así… estuve por años trabajando con los hermanos. Era claro que como son chicos, son inquietos y no mantienen la concentración, detalles que la mayoría de los niños tienen.

Pasó el tiempo y la señora me contrató no solo para clases de matemáticas, sino de todas las materias que tenían. Nuevamente no tuve problema en aceptar porque los contenidos temáticos en niveles básicos y medios está muy fácil, y no por presumir pero tuve muy buenos maestros, así que a pesar de que ya hace una década que terminé le preparatoria, tengo todo como si me lo hubieran enseñado ayer. Y comencé a ayudarlos a los dos, con las tareas de tooooodo lo que les dejaban.

Con el tiempo me empecé a aburrir y enfadar porque los niños no conocen autoridad. Una de las gotas que derramó el vaso ocurrió a finales del año pasado. Cabe aclarar que el niño “nunca me ha querido”. Es de esos niños que literalmente juega hasta 9 horas de videojuegos al día, no pone atención en clases, es maleducado etc… entonces lo primero que dice cuando me ve es -AY no que flojera-

Pero me valía un poco, y terminó de valer cuando hace aproximadamente dos meses, se puso a hacer un berrinche culpándome de que yo le había gritado. Afortunadamente su tía estaba escuchando todo y lo regañó. Ya no quise regresar a dar clase a él por lo malcriado que era. Pero yo creo que le necesidad fue la que me llevó a platicar con su mamá, y me prometió ella que eso no volvería a suceder. Y sí. Mejoró bastante su comportamiento.

Pero llegó el punto en el que ya no era enseñarle a hacer las cosas, sino hacer las cosas por el; de recibir llamadas de su mamá enojada diciendo que no había hecho toda la tarea, cuando en realidad las agendas los maestros las suben a mitad de semana y yo iba a principio de semana. Y exploté el viernes pasado. Así que simplemente le dije que ya tenía otros planes y que no la podía seguir ayudando.

Ya había dejado de ser maestra de ciencias, a ser la niñera de unos niños berrinchudos. Una situación que me causó estrés por lidiar con niños que no valoran el esfuerzo que hacen sus padres para tenerlos en buenas escuelas y pagarles maestros particulares, y con padres que se les hace más fácil dejar la educación de sus hijos en manos de otras personas, queriendo que uno sea el padre/madre de ellos, cuando eso es una responsabilidad que no me corresponde a mi.

La bronca fue el último día que platiqué con la señora, al final me pidió disculpas y ella dijo que haría la tarea faltante (desde allí se ve la mala educación, en lugar de poner a su hijo a qué hiciera sus deberes).

Soporté humilliación al darle oportunidad a un niño de hacer sus berrinches y que se saliera con la suya. Comentarios despectivos. Incluso para llegar a la casa tenia que caminar un buen rato porque no hay transporte que deje cerca, y al estar las calles solas hasta uno se pone en peligro.

Hasta eso no me disgustaba el trabajo, hasta que me llenaron de responsabilidades que no eran mías. Cabe aclarar que me ofreció duplicar o hasta triplicar el sueldo que me estaba dando, incluyendo pago para transporte… pero por supuesto en ese momento entendí que algunas de las personas que son ricas de cuna, no entienden que hay cosas que no tienen precio; yo le decía a mi novio que aunque me pagara 1000 pesos por hora, no regresaría, porque ya no se trataba de una cuestión económica, sino persona; una situación en la que ya tenía que lidiar con responsabilidades que un padre o una madre deberían tener hacía sus hijos.

La semana pasada (la última vez que fuí), me dejaron esperando una hora, porque los papás no sabían el horario del niño (hace clases extracurriculares). Para mi es una falta de respeto que me tuvieran esperando por su mala organización.

Es algo que me pesa porque sí disfrutaba lo que hacia, me pagaban bien $$$$, en temporadas de exámenes iba y me traía mi bonchote de dinero, y la señora era muy amable (a pesar de sus arranques de ira cuando me decía que no había terminado la tarea por cuestiones ajenas ami).

En éstos momentos sigo dando clases y asesorías personalizadas, pero el salirme de ese confort y de ese ciclo me ha hecho pensar reinventarme y comenzar otro emprendimiento. Me he dado como límite ésta semana para hacer algo que me guste todavía más y que también me deje más dinero. Comenzar a hacer otras cosas es fastidioso porque uno se acostumbra a una rutina o una normalidad. Pero justo éstas situaciones son las que te hacen crecer más.

En éstas semanas tal vez esté más “bruja” (desconzoco si éste término todos lo conocen, pero se aplica cuando uno casi no tiene dinero), pero en definitiva estaré más tranquila y con más ganas de hacer las cosas.

Por cierto, curiosamente ahorita llegó un señor a mi casa repartiendo hojas de papel con sus datos porque hace diferentes trabajos como de albañilería, plomería, etc… dice que trabaja los domingos y hace presupuestos. Lo tomaré como una señal “divina” de que debo ponerme las pilas, y no desistir, ya que siempre que uno empieza de cero, al menos en mi experiencia, vienen cosas mucho mejores.

¡Es momento de volver a emprender!

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s