Solo cinco minutos [Las gotas que quisieron apagar al Sol]

Pipo está corriendo cual atleta olímpico por todo el parque, porque él necesita sentirse libre y experimentar la libertad como nosotros los humanos, además todos amamos a los perros por igual, parece no molestarle a nadie su presencia – explicó Roberto a su amiga, con quien caminaba en el parque, mientras Pipo comía un hueso que encontró tirado.