Globo de Cantoya [Las gotas que quisieron apagar al Sol]

Carlos dejó ir el globo de cantoya que se enredó en el árbol que comenzó a incendiarse inmediatamente. Algunas ramas se fueron cayendo sobre la acera, consumidas por el fuego. El papá de Carlos al percatarse llamó a los bomberos que afortunadamente llegaron a tiempo para apaciguar los fuegos.


Cuando las aguas se calmaron, el papá de Carlos le dio la regañiza de su vida, alegando que no está bien jugar con fuego siendo él tan pequeño y que no pensó en las consecuencias de sus actos. Incendió un árbol que liberó tantas toneladas de CO2 (no dio cifras, ni fuentes), y que sus acciones dañaron al medio ambiente.

Eso solo era el daño ambiental ocasionado. Eso pudo provocar muertes a la familia o a los vecinos.


Carlos fue castigado dos semanas sin salir a jugar, y sin tener acceso a su celular y videojuegos.


Del susto, el papá de Carlos encendió un cigarrillo para relajarse ante lo sucedido.


El papá de Carlos no se preguntó de quién sacó el ejemplo de quemar globos de Cantoya y otras pirotecnias, y tampoco se interrogó dónde estaba él para supervisar esos juegos y poder evitar la quema del árbol.

Imagen de https://www.poblanerias.com/2013/10/poblanos-buscan-record-guinness-con-globos-de-cantoya/