La Guerra del Yaqui [Las gotas que quisieron apagar al Sol]

-Si pisan o cruzan ésta raya, todos mueren – fue lo que le dijo el yaqui al español Diego Guzmán para advertirle que no tenía el derecho para cruzar sus tierras.

-Si pisan o cruzan ésta raya, todos mueren – fue lo pronunciado por el dueño de la empresa a los habitantes, para dejar en claro que la llegada traería más beneficios que maleficios al lugar. La frase no la dijo de manera literal, porque entonces las personas encenderían antorchas y serían capaces de quemarlo con leña verde.

El dueño se mantenía oculto y escudado entre las dulces palabras: prosperidad, abundancia, dinero. Mientras que los nativos se escudaban en prosperidad, abundancia y naturaleza. Porque la abundancia no era el dinero, era la naturaleza que les estaban arrebatando.


Al igual que el guerrero yaqui, los nativos no titubearon las instrucciones al dueño.

Él sabía lo que pasaría si osaba extraer los recursos del lugar. Tendría que atenerse a las consecuencias, así fueran fatales.


La diferencia de armamento era abismal. Mientras el dueño los veía como unos bárbaros que resolvían los conflictos con lanzas, cuchillos, flechas, y piedras. Eran inferiores por no tener millones de dólares invertidos en la casa de bolsa.

No obstante, los nativos lo veían de la misma forma. Sabían que siempre los veían para abajo, era una cuestión cultural y nada nuevo para ellos. Él los juzgaba por las armas primitivas, pero ellos vislumbraban lo mismo que él. Un simio homo sapiens, al igual que ellos, pero que tenía armamento más sofisticado. No dejaba de ser un salvaje. Solo era un salvaje sofisticado.

El dueño después de momentos de tensión, decidió cruzar la línea.

Ya no le dieron advertencia alguna, los nativos reaccionaron a la acción y decidieron defender sus aposentos con uñas y dientes. Sin embargo, la diferencia del arsenal era una tendencia al infinito, y el resultado final fue decisivo.

Historia de los Yaquis | Cd. Obregon en Sonora, Fierro por la 200!!!
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